Las cooperativas y su aportación al desarrollo local

El papel del cooperativismo en el ámbito local es un hecho constatable a todas luces. No en vano, el 80% de los municipios andaluces cuenta con una empresa cooperativa o de economía social que actúa como agente dinamizador de la economía local y como núcleo económico de la zona. De esta manera, el tandem cooperativa y territorio se presenta como una alianza capaz de generar empleo, fijar la población a la zona y aprovechar los recursos endógenos.

Es en definitiva otra forma de hacer empresa y de crear riqueza, una opción que pasa por la promoción de lo local, en su sentido más amplio: personas y recursos. Esta es una economía productiva que no solo se apoya en la rentabilidad económica, sino también en la rentabilidad social.

El modelo de desarrollo local que se apoya en el cooperativismo favorece el espíritu empresarial y repercute de manera directa en la creación de empleo estable que a su vez permite insertar en el mercado laboral a personas y colectivos en riesgo de exclusión social. De esta manera se evitan efectos económicos no deseados en momentos de incertidumbre, puesto que las cooperativas tienen un fuerte arraigo local, evitan la despoblación y articulan medidas de cohesión social. Asimismo, los principios que rigen en las cooperativas impulsan un modelo socioeconómico basado en el compromiso con la comunidad, la democracia en la gestión, la participación, el reparto de la riqueza y el control sobre las condiciones de trabajo por parte de las personas que trabajan en ellas.

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